Ayer, nuestra comunidad educativa se tiñó de colores y de reflexión para conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down. Fue una jornada dedicada a reconocer que la diversidad no es solo una característica, sino el pilar fundamental que nos permite crecer y aprender juntos, motivados siempre por nuestro espíritu de caridad como comunidad vicentina.
De Pre-kínder a 8.º básico, vivimos una jornada de sensibilización con reflexiones visuales y el símbolo de los calcetines diferentes. Los alumnos decoraron calcetas, plasmando su compromiso con la inclusión y recordando que nuestra diversidad es nuestra mayor riqueza.
Durante el recreo, el Equipo PIE (Programa de Integración Escolar) nos brindó un “Baile a la Diversidad”, un espacio lleno de energía que nos recordó la alegría de compartir en un entorno inclusivo y acogedor. Además, se realizó una significativa actividad donde niños y niñas plasmaron sus huellas de colores en un árbol, representando cómo cada uno de nosotros, con nuestra esencia única, da vida y fortalece nuestra convivencia escolar.
Queremos expresar un profundo agradecimiento a cada uno de nuestros estudiantes, desde los más pequeños hasta los más grandes, por su participación entusiasta, su respeto y por llenar el colegio de color con sus calcetines distintos. Ustedes son el motor de este cambio y el reflejo vivo de nuestro espíritu de caridad, que nos impulsa a ver en el otro a un hermano.
Asimismo, extendemos un agradecimiento especial al Equipo PIE por su invaluable labor diaria y por organizar estas instancias que nos permiten desarrollarnos plenamente, valorando nuestras diferencias como la mayor riqueza de nuestra comunidad.
Fuente: Área de Comunicaciones.
Fotografías: Área de Comunicaciones.
Video: Área de Comunicaciones.
Escuela San Vicente de Paúl.

