Hay momentos que nos invitan a detenernos para agradecer. Hoy, tras avanzar con alegría en este primer mes de adaptación, nos reunimos como familia en nuestra primera Eucaristía del año escolar 2026. Quisimos consagrar este nuevo ciclo en el altar del Señor, poniendo en sus manos nuestras metas y corazones para el camino que apenas comienza.
La eucaristía, oficiada con calidez por el Padre Mauricio Andrade, reunió a toda nuestra comunidad: estudiantes de 5° a 8° básico, apoderados, Hermanas Hijas de la Caridad, docentes, asistentes y equipo directivo. En este espacio de espiritualidad, nos unimos para pedir a la Virgen de los Rayos que proteja y guíe con su luz a cada integrante de nuestro hogar educativo.
En este inicio de camino, la presencia de nuestros fundadores, San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, se sintió más viva que nunca. Su legado de caridad y servicio es el cimiento sobre el cual construimos este 2026; ellos nos enseñaron que educar es, por sobre todo, un acto de amor profundo. Al recordarlos, renovamos nuestro compromiso de ser luz para los demás, siguiendo sus huellas con humildad y entrega en cada aula y en cada gesto cotidiano.
Cerramos este primer mes de encuentros con el alma llena de esperanza. Nos sentimos fortalecidos por la fe y listos para caminar juntos, sabiendo que la providencia divina nos acompaña en cada paso de esta hermosa aventura educativa que es el año 2026.
Fuente: Área de Comunicaciones.
Fotografías: Área de Comunicaciones.
Escuela San Vicente de Paúl.

